LA MARINA EN EL ARCHIPIÉLAGO FILIPINO. VINTAS DE PIRATAS FILIPINOS
GRABADO | PAPEL | 1897
Número
8215
Tema
RETRATO DE BUQUE
Lugar
REVISTA LUSTRACIÓN ESPAÑOLA Y AMERICANA
Dimensiones
GRABADO | PAPEL | 1897
Número
8215
Tema
RETRATO DE BUQUE
Lugar
REVISTA LUSTRACIÓN ESPAÑOLA Y AMERICANA
Dimensiones
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Estas embarcaciones son las que conservan el tipo mas genuinamente indígena de las embarcaciones filipinas. Con buen viento y ayuda de los canaletes son embarcaciones muy rápidas. Su casco es una gran canoa labrada en en un solo tronco de árbol colosal, realzada con falcas, de extremidades levantadas, de fondos finos y de bastante arrufo. Llevan batangas dobles sostenidas por cuatro perchas rectas y otra cuatro arqueadas. Provista de bancos flotantes colocados sobre dos nervios (Ve Nº 8229) que corren alrededor de las bandas. Navegan a vela y remo y se gobierna con unas palas fijas con trincas en las aletas. El aparejo un palo trípode, compuesto de tres largas perchas o gruesas cañas de bambú, dos de los cuales se apoyan por sus extremidad inferior en las bandas y la tercera en la misma proa todas reunidas por su parte superior, en la que un garlope de hierro sostiene el gran catavientos y a la vez la bandera que generalmente representa un gallo. En este trípode se larga una gran vela de forma trapezoidal, envergada entre dos entenas, una mayor que otra y arrodillándose sobre aquella cuando se quiere cargar. Estas velas son de lona de algodón , de abacá o de esterilla y están pintadas a grandes fajas de ocre o almazarrón, y en las extremidades de la entena mayor adornada con grandes borlas negras de lana o de pelos largos. Los obenques mantiene derecho el trípode, amarrados a los arbotantes de las batangas. Por ambas bandas de proa a popa y a la altura sobre dos pies sobre la borda se ponen unos tablones a guisa de corredores, donde se colocan los combatientes para no embarazar a los remeros que bogan sentados en los bancos y colgadas de unos cuernos dejan las rodelas en tiempo de paz. Estos altos corredores, con su arbotantes rodelas y combatientes dan a la vinta mucha balumba, de ahí la necesidad de los grandes balancines en que apoyarse. También pueden combatir los tripulantes desde los bancos de los remeros o desde el fondo de la canoa.. Pelean con lanzas y venablos. Estas embarcaciones son de uso común en Borneo.
Dibujo de un modelo del Museo Naval (Nº 1207), a que se le añadido el aparejo. Dibujo R Monleón, Firmado RM-Grabado Ilegible Referencia: Academia de Bellas Artes de San Fernando Barcos Nº 7073/ Nº.CL 494(229). IEA 22/01/1897. Año XLI nº 3.
